
“Amigos, ésta es la fórmula ganadora”, proclamó Brovetto, y los fotógrafos tuvieron que pedir “un abrazo”, “abrácelo”, a un Mujica que se aprontaba para irse. “El presidente tiene gripe. La distancia prudencial que corresponde en estos casos”, bromeó el candidato. Luego sí, hubo abrazos, pero sin demasiada efusividad.
Esto es parte de la crónica de Natalia Uval en la diaria de hoy. Lo subo porque me pregunto hasta donde algunos fotógrafos son periodistas. Tengo claro que el trabajo fotográfico no es objetivo (por más que nos esforcemos), pero sí puede ser honesto. Creo que ayer, como tantas veces vemos, faltó honestidad para mostrar a los lectores lo que estaba pasando (en algún colega, no todos), faltó ética periodística, faltó sentirse periodista, se creyó que había una foto que había que llevar aunque hubiera que forzarla: el abrazo. Reivindico la tapa y la crónica de la diaria, es honesta.




