jueves, 19 de enero de 2017

TOUCH - Proyecto Documental -  Por Javier Calvelo
Touch es un trabajo documental acerca de la alienación reducidos a la forma y al mundo digital donde nos mostramos diferentes, y de la violencia generada en el transporte en las ciudades. Acerca del tocar, tocarse y ser tocado.
Texto:
Horas rozando mi cuerpo con otros cuerpos desconocidos. No hay acuerdo previo, debo soportarlo si quiero viajar en transporte colectivo. Tocándonos forzadamente buscamos desesperadamente evadirnos de este tedioso viaje. Esa distancia mínima tiene sus reglas especificas, difícil de aplicar en otros lugares donde hay otras distancias y donde tengo que fotografiar de más lejos. Tocarse involuntariamente, o no, con extraños provoca una tensión gestual que se evidencia, lleva a reacciones de evasión, de aguantar, viajo siempre en contacto, conectado, tocando cosas. Comparto el mundo digital y real con miles de personas a las que nunca vi, con las que nunca hablo, en esta caja de metal caliente que se mueve por la ciudad. La mezcla, la alienación, nos hace desaparecer, desdibuja los limites y nos transforma en una masa enajenada e impersonal.
Ficha Técnica: 
Captura: fotos hechas con cámaras de teléfonos móvil.
Realizadas entre 2012 y 2014 en Montevideo, Buenos aires, Nueva York y México DF en sistemas de transporte colectivos. 
Referencias: Walker Evans, Bruce Davidson, Christopher Morris, Matt Weber, Michael Wolf
__________________________________
Libro editado por El Ministerio ediciones
300 ejemplares - 1 edición 2016
ISBN: 978-9974-8574-0-7 Papel: Sappi Magno Gloss 170 grs  (Alemania)

domingo, 11 de agosto de 2013

Reinventando el Fotoperiodismo

Reinventando el Fotoperiodismo

Concurso "LLAMALE H"


VI Edición - Concurso y Muestra Anual de Fotografía – Llamale H 2013
 Bases Generales
 A. Objetivos del Concurso y Muestra Anual 2013:
  Dar continuidad a un evento que ha resultado cada vez más atractivo y convocante tanto para los/as fotógrafos/as, como para el público general, promoviendo valores de equidad de género, de respeto de la diversidad y de libertad de expresión. Así como la misma programación cinematográfica y otras actividades paralelas que desarrolla Llamale H cada año, el Concurso y Muestra de Fotografía, ha demostrado que las propuestas culturales, incluso siendo temáticas, pueden ser inclusivas si es con ese espíritu que las generamos y trasmitimos.
 Abordar la temática de la Diversidad Sexual y de Género desde el arte fotográfico, ofreciendo una óptima oportunidad para expresar y compartir diferentes visiones y experiencias subjetivas en relación al tema.
  Estimular la participación de todas aquellas personas vinculadas a la fotografía, ya sea de forma amateur o profesional.
 Brindar a las obras seleccionadas una excelente proyección y visibilidad local e internacional.
 B. Contenido de las Fotografías:
 Al igual que en pasadas ediciones, el presente concurso invita a centrarnos en la temática de la Diversidad Sexual y de Género. Procuramos que cada fotógrafa o fotógrafo trabaje desde su perspectiva, sin limitaciones en cuanto a las técnicas a utilizar, valorándose especialmente la creatividad de la producción, ya se trate de obras presentadas como pieza única o bien como serie. En esta oportunidad, se valorarán las obras que aborden el tema de la Mujer, o las visiones que se tengan de lo femenino, sin que esto sea requisito excluyente para participar, puesto que tal como ya se ha expresado, la temática del Concurso es más amplia.
 C. Exhibición del material seleccionado:
 Así como en los Concursos anteriores, el jurado seleccionará del material presentado, las mejores obras, que serán exhibidas en la Muestra Anual 2013, a realizarse en lugar a definir. Dicha muestra se inaugurará en la semana del festival, que va del 21 al 29 de setiembre de 2013, previéndose la participación de todos/as los/as fotógrafos/as seleccionados/as, que recibirán notificación previa por nuestra parte.
 D. Condiciones:
 1.    Podrán participar del concurso personas uruguayas o extranjeras (residan o no en Uruguay), sin distinción de edad.
 2.    El material presentado podrá ser de autoría individual o colectiva, detallándose en este segundo caso, la información solicitada en el punto 5, de todos/as los/as autores.
 3.    Cada participante podrá presentar un máximo de 5 (cinco) fotografías. En el caso de presentar más de 2 (dos) fotografías, se deberá aclarar si las mismas deben ser valoradas separadamente, o si conforman una serie. En este último caso las fotografías deberán estar numeradas y llevarán, como conjunto, el mismo título.
 4.    No se requerirá que las fotografías sean presentadas en formato papel. Las mismas se presentarán en CD o DVD (2 copias), con medidas de impresión sugeridas de 30cm x 40cm, en archivos jpg de por lo menos 3.000 píxeles.
 5.    Todas las fotografías presentadas se titularán con su nombre sumado al seudónimo. Ejemplo de nombre de archivo: Sin título. Pez (Obra: sin título, Seudónimo: Pez). Dado el volumen de fotografías que se reciben, es imprescindible cumplir con este requerimiento para facilitar la tarea del jurado. El CD o DVD conteniendo los archivos digitales, deberá estar etiquetado con los siguientes datos: seudónimo, título de la obra, lugar y fecha de la toma.
 6.    Los CDs o DVDs, deberán ser presentados en un sobre caratulado con el seudónimo y con el título: “6to. Concurso y Muestra Anual de Fotografía. Llamale H 2013”. Este sobre deberá incluir en su interior otro sobre cerrado que contenga una nota listando la siguiente información:

Seudónimo.
Nombre del/de la autor/a o autores.
Número/s de cédula o pasaporte.
Fecha/s de Nacimiento.
Nacionalidad/Residencia.
Correo electrónico y teléfono de contacto.
Breve descripción de su incursión en la fotografía (formación y actividades o desarrollo amateur).
Copia de las presentes bases debidamente firmadas (ver al final).

 7.    De la totalidad del material presentado, se seleccionarán para su exhibición en la Muestra Anual 2013, las obras consideradas de mejor calidad técnica y que mejor reflejen el tema del presente Concurso. El dictamen del jurado será inapelable.
 8.    Llamale H podrá hacer uso de las fotografías presentadas al concurso tanto durante, como después del Festival 2013. Esta utilización será en todos los medios que considere pertinentes y que estén vinculados a su actividad cultural y sin fines de lucro (publicaciones; exposiciones en espacios cerrados o abiertos, públicos o privados; contenidos audiovisuales vinculados a Llamale H, etc). En todos los casos se hará mención del nombre del/de la autor/a, a quienes se comunicará previamente de efectuar la utilización.
 9.    Cualquier circunstancia no prevista en este reglamento será resuelta por el jurado en consulta con la organización del Festival.

 E. Calendario:
  La fecha de recepción de materiales comenzará el lunes 24 de Junio de 2013 y culminará indefectiblemente el lunes 26 de agosto de 2013 (fecha máxima en el matasellos).
 El fallo del jurado será dado a conocer durante la ceremonia de clausura del Festival Llamale H, el día sábado 28 de setiembre en Life Cinemas Alfabeta.

 F. Jurado:
 - Diana Mines
- Carlos “Chino” Pazos
- Cecilia Rodríguez

 G. Premiación:
 Se otorgará un 1er. premio de U$S 600 (dólares USA: seiscientos) y un 2do. premio de U$S 400 (dólares USA: cuatrocientos), además de las menciones que el jurado decida otorgar.

 H. Envío:
 - El material se podrá enviar vía correo postal a Bulevar España 2697. Montevideo, Uruguay. También podrá ser entregado personalmente en la misma dirección, en el horario de 10:00 a 19:00.

 I. Requisitos excluyentes para la participación:
 No serán aceptadas fotografías que no sean de autoría del/de la postulante.
 Las fotografías deberán ser inéditas, es decir que no pueden haber sido presentadas con anterioridad en eventos públicos como festivales, muestras, exposiciones, etc.
 Los/as participantes aceptan todas las condiciones explicitadas en las presentes bases y en caso de incumplimiento, serán descalificados/as automáticamente. Deberán firmar dando su conformidad a las mismas, estampando su firma a continuación:

viernes, 26 de octubre de 2012

Una más


El viejo y sabido empeño del equipo de seguridad de Presidencia en entorpecer la labor de los reporteros gráficos, ya llega al ridículo. Van a meter a reporteros en un corralito “un espacio delimitado por su seguridad” (¿seguridad de quién?) en la escalinata que da a Av. Del Libertador, y luego de que salga la cureña tendrán que salir por la puerta de Gral. Flores ¿alguien puede explicar esto? Ni siquiera por las puertas que dan al Anexo o a Fernández Crespo, no, tiene que ser la que esté lo más lejos posible. O por qué no se puede, simplemente, después que pase la cureña y todo lo que la acompañe, bajar la escalinata.
Es tan insólito que el correo que mandó prensa de la Cámara de Senadores, se encarga de aclarar que “La coordinación de este evento fue planificada por Presidencia de la República”



CAMARA DE SENADORES
    Escudo
    DEPARTAMENTO DE
RELACIONES CON LA COMUNIDAD             


Montevideo, 25 de octubre de 2012.
Comunicado Nº 345.

AVISO IMPORTANTE A LOS PERIODISTAS

Se recuerda que el ingreso al Palacio Legislativo para la cobertura del Traslado de los Restos de Artigas, a realizarse mañana viernes 26 de octubre, a las 14 horas, será exclusivamente con la acreditación habitual y por la entrada de Gral. Flores. Fotógrafos y camarógrafos podrán tomar imágenes desde las Escalinatas de la entrada principal del edificio en un espacio delimitado por seguridad. Una vez que la Cureña retire los restos del Gral. Artigas y emprenda su trayecto, los periodistas no podrán seguirla desde ahí, pues el paso estará bloqueado. Tendrán que salir del edificio por la única salida habilitada a esos efectos, puerta de Gral. Flores (lugar de ingreso y egreso). La coordinación de este evento fue planificada por Presidencia de la República.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Beca Ian Parry

Beca Ian Parry !  Deadline 30 de junio - El premio internacional está abierto a fotoperiodistas  y fotógrafos  documentales que hayan realizado un curso de tiempo completo y menores de 24 años de edad . El premio es de £ 3.500 más una asignación para Save The Children y todos los trabajos finalistas serán publicados en la revista Sunday Times y exhibido en una galería de Londres

sábado, 25 de febrero de 2012

Sobre la foto de Samuel Aranda



Aranda Meets the Subjects of His Photo: http://nyti.ms/wE84Ob

¿No es como si la representación hubiera terminado y siguiera la vida real?

viernes, 24 de febrero de 2012

Entrevistas a fotógrafos

Me gusta leer entrevistas a fotógrafos. Creo que es una buena manera de aprender. En un post publicado en el sitio de TRIS comenté tres libros de conversaciones que me parecen buenos. Ahora tenemos la posibilidad de compilar un libro de ese tipo nosotros mismos rastreando los textos en Internet y seleccionando lo que nos interesa. En el camino vamos a encontrar muchos videos donde podremos ver y escuchar a nuestros autores. Pero en el papel impreso hay una lentitud y un modo de la atención distinto al de la pantalla. Comencé la construcción de ese mamotreto que imprimiría sin importarme su volumen poco antes de las vacaciones. Fue en esa búsqueda que encontré http://www.americansuburbx.com/, un sitio que reúne una considerable cantidad y variedad de material sobre fotografía, incluido un amplio archivo de entrevistas que pueden buscarse por autor. El material es abundante, variado y desparejo, como casi siempre en la web. Entre las entrevistas más recientes me interesaron mucho las de Alec Soth. A pesar del plan de alejarme de la computadora la mejor manera de leerlas fue con una pantalla a mano, recorriendo en el sitio de Soth las fotos mencionadas a lo largo del texto.

jueves, 23 de febrero de 2012

Made in Japan


En Uruguay, al igual que en tantos países, las referencias fotográficas provienen sobre todo de Europa y Estados Unidos. Si pedimos a un fotógrafo uruguayo que nombre veinte autores que conoce y admira es improbable que en la lista aparezca un japonés. (De paso: es paradójico que utilicemos mayoritariamente equipos y materiales provenientes de aquel país y que sigamos con avidez las novedades de su industria, al mismo tiempo que desconocemos casi todo de su fotografía.)

Quizás el más conocido de sus autores sea, entre nosotros, Nobuyoshy Araki, difundido fuera de Japón por la editorial Taschen y conocido por el erotismo de sus fotografías. Si investigamos apenas un poco pronto aparecerán los nombres de Daido Moriyama y Tomatsu Shomei (*), dos autores importantes muy conocidos fuera de su país. Pero si nos empeñamos un poco más lo que se abre es un universo desconocido para la mayoría de nosotros por razones que remiten a la trama de las influencias culturales. Debemos a Internet la posibilidad de perforar las capas de la tradición y mirar en otras direcciones, aunque la lengua, en este caso, permanece como una barrera importante.

Entre las puertas de entrada a la fotografía japonesa disponibles en inglés puede citarse el libro Japanese photobooks of the 1960s and ’70s, de Ryuchi Kaneko e Ivan Vartanian, Aperture, 2009. Un libro sobre libros donde se reseña, con abundantes ilustraciones, cerca de cuarenta títulos publicados en esos años. Ryuchi Kaneko es un budista aficionado a la fotografía devenido editor, curador y coleccionista de photobooks, sobre los cuales se lo considera un experto. La descripicón de cada uno de los libros es precisa y se ilustra con numerosas imágenes. Los comentarios sitúan cada una de las obras en su contexto y en la historia de su autor. Señalan su singularidad y la novedad que representaron en el momento de su aparición. Lo que emerge es un panorama vasto de la fotografía japonesa de aquellas décadas donde se destaca la reorientación subjetiva de la foto documental, la experimentación estética en la toma de fotos y en el diseño de los libros, la agitación política y las miradas novedosas sobre la sexualidad y la vida privada, entre otros.

Por encima de todo, lo que la investigación de Kaneko y Vartanian homenajea es la producción de libros de fotografía, una pasión contagiosa en la que confluyen fotógrafos, editores y diseñadores y que, a juzgar por esta obra, tiene en Japón una tradición extraordinaria.

(*) Ver post anterior

miércoles, 15 de febrero de 2012

¿No quedamos en que la cámara no importaba?

Un tema interesante y muy actual

viernes, 10 de febrero de 2012

Fotoperiodismo ciudadano y sin sentido

Para que quede claro de que nota de opinión de la diaria habla Ricardo aquí está:

Fotoperiodismo ciudadano y sin sentido

Un policía rocía con gas pimienta
a un grupo de estudiantes universitarios
que protestan pacíficamente
en California. Bastante
imprudente. Está rodeado de
personas con teléfonos celulares
que filman y sacan fotos. Un
grupo de soldados estadounidenses,
custodios de la cárcel
de Abu Ghraib en Irak, tortura
prisioneros y, para divertirse, los
fotografía. Las fotos se filtran y
son un “escándalo”. Sus colegas
uruguayos, para no ser menos,
se filman con un teléfono celular
mientras abusan sexualmente de
un joven en Haití. El bluetooth es
activado involuntariamente y el
video llega a manos equivocadas
para que, como casi siempre, se
active la maquinaria del escándalo
mediático, los juicios, las
indemnizaciones y toda la rutina
pseudopolítica de los llamados
a sala, las interpelaciones,
las declaraciones indignadas del
oficialismo y la oposición. Poco
a poco -es sólo cuestión de días-,
baja el volumen del ruido, hasta
que se apaga del todo, y quedamos
a la espera de que otro de
estos simulacros comunicativos
vuelva a ocupar el tiempo de la
pantalla y podamos decir “qué
horrible”.
Días atrás, el ritual volvió a
repetirse. Dos patovicas de un
boliche de Piriápolis golpean
a un joven hasta dejarlo inconsciente.
Alguien los filma, sube el
video a Youtube y lo envía a Canal
10 (http://ladiaria.com.uy/Ue).
Estos casos tienen en común
por lo menos dos cosas. En primer
lugar, no se hubieran conocido si
ninguno de los protagonistas o
testigos ocasionales no tuviera algún
tipo de cámara digital a mano.
Pero hoy día eso parece imposible,
por lo menos para las sociedades
plenamente integradas al circuito
del consumo capitalista. Diferentes
investigaciones en el campo de
la fotografía tienden a ir hacia el
objeto-fetiche del registro absoluto
y la transmisión inmediata. Es
un hecho que ya existe la posibilidad
de mostrar todo lo que vemos,
aunque todavía no esté claro que
eso sirva para algo.
Por otra parte, este tipo de
casos ponen en cuestión el rol
OPINIÓN
Fotoperiodismo ciudadano y sin sentido
y el lugar del fotoperiodismo tradicional.
Uno de los que han reflexionado
sobre este tema es el
prestigioso fotoperiodista estadounidense
Fred Ritchin. Para él, las
grandes, pesadas y notorias cámaras
full frame con sus teleobjetivos
de 300 mm se han transformado
en un obstáculo para la realización
de fotos “significativas”. Las imágenes
importantes del mañana -y
las de hoy también, como hemos
visto- las harán personas comunes
y corrientes, testigos casuales de
la realidad que, por el hecho de
estar en todos lados y a toda hora,
podrán “ver” cosas que los profesionales
ni siquiera imaginarán, y
“estar” en esos lugares que ya no se
les permiten a los fotoperiodistas
profesionales (en lo estrictamente
bélico, por ejemplo, desde la
guerra de Vietnam su trabajo ha
estado rigurosamente controlado
por los mandos militares que los
custodian y protegen).
Probablemente, Ritchin tenga
algo de razón. Para comprobarlo
basta mencionar el caso uruguayo
y comparar los efectos que tuvo
la difusión del mencionado video
del abuso sexual en Haití con la
muestra fotográfica Más allá del
deber -de Armando Sartorotti, enfocada
en el trabajo de los soldados
uruguayos en las misiones de paz
de la ONU establecidas en Haití y
el Congo, expuesta en el atrio de
la Intendencia de Montevideo en
mayo del año pasado-. Mientras
la exposición construía paciente
-y profesionalmente- la imagen
de un Ejército esforzado y dedicado
al servicio de las personas
más necesitadas, un video de 50
segundos echaba todo al suelo y
convertía a esos mismos soldados
en una suerte de animales salvajes
sexópatas.
Otra cosa que tienen en común
esas experiencias de voluntario
o involuntario “periodismo
ciudadano” es que, en todas ellas,
los culpables han pagado por su
crimen. El policía del gas pimienta,
los soldados estadounidenses
y uruguayos, los patovicas de Piriápolis,
todos fueron encontrados
culpables. Pero lo que me interesa
aquí no es tanto la condena
legal como la social. Quiero decir:
aunque ninguno de ellos hubiera
recibido sanciones, o aunque las
sanciones nos parecieran leves
en relación a sus acciones, todos
sabríamos que esas personas son
las culpables, porque la imagen lo
muestra claramente.
Sin embargo, este modelo de
comunicación, digno de la generación
Wikileaks -que todo lo ve
y lo cuenta- o Anonymous -que
está en todas partes-, no puede
hacer más que eso, exhibir crudamente
“las cosas” pero no reflexionar
sobre ellas. La denuncia
se concreta y se clausura en las
cuatro paredes de la imagen, en
esas ovejas negras que pagan los
platos rotos, en ese patovica inflado
por los fierros -andá a saber
si no se inyectará alguna cosita- o
en esa soldado rubia de la cárcel
iraquí, que debe estar bastante
rayada como para andar atando
hombres del cuello como si fueran
perros. El supuesto carácter
excepcional -por lo demente- de
estas personas inhabilita entonces
-o posterga como habladurías
inconducentes de intelectualescualquier
reflexión sobre los
fenómenos sociales que hacen
posible y cotidiano el ejercicio
de ese tipo de violencia.
Cabría preguntarse si esto es
culpa de las imágenes. Es decir, si
unas “buenas fotografías” sobre
esos mismos fenómenos habilitarían
reflexiones más profundas.
Y la respuesta es que no. En otra
época las fotografías de denuncia
incidían con fuerza en el cuerpo
social porque actuaban respaldadas
por conceptos integradores
de la realidad, que -errados o
no, eso no es lo importante- las
hacían algo así como la parte
visible de una idea. Entonces, la
famosa fotografía de Eddie Adams,
que mostraba al jefe de la
policía survietnamita ejecutando
a un prisionero del Vietcong, podía
ser fácilmente decodificada
como la acción destructiva del
imperialismo estadounidense
sobre el tercer mundo, como la
ferocidad atroz y cínica de un capitalismo
agonizante. Lo mismo
pasaba en Uruguay con las fotos
del diario comunista El Popular
y sus “obreros y estudiantes
resistiendo el golpe fascista” de
1973 o, desde el otro lado, con el
diario El País, mostrando casi las
mismas fotos pero entendiéndolas
como la “conducta criminal
de la subversión marxista”. Esas
frases hechas eran la expresión
de complejas concepciones de
la realidad, tal vez máscaras a las
que se les veían las costuras, pero
que por eso mismo habilitaban
la reflexión y la crítica sobre sus
contenidos.
Hoy, las imágenes circulan
sin sentido alguno, como libres
expresiones espontáneas de una
creatividad tan fecunda como
fugaz, como estrellas que se encienden
y se apagan casi sin que
lleguemos a verlas. La única causa
que parece promoverlas es la
de su propia exhibición, tal como
pasa con la rápida sucesión de estímulos
con que nos entretiene la
tele. Es que, como dice el anónimo
“periodista ciudadano” de Piriápolis
segundos antes de apagar
la cámara: “¡Este video va pal 10!
¡Cómo no lo voy a filmar!”. ¦
Mauricio Bruno

Sobre PERIODISMO CIUDADANO Y SIN SENTIDO (la diaria, 10-02-2012)

Sobre PERIODISMO CIUDADANO Y SIN SENTIDO (la diaria, 10-02-2012)

Mauricio,

tu nota “Fotoperiodismo ciudadano y sin sentido” (la diaria, 10-02-2012) expresa un malestar que no termino de entender. Lo que las imágenes que citás disparan no es sólo show mediático, morbo y “simulacros comunicativos”. En lo que a mucha gente concierne las fotografías tomadas en la cárcel de Abu Grahib pueden ser “fácilmente decodificadas como la acción destructiva del imperialismo estadounidense”. El video de los soldados uruguayos en Haití como prueba de que nuestro ejército sigue enfermo de sadismo y de que eso es inseparable del modo como hemos procesado sus crímenes del pasado. Otros discursos podrían articularse en torno a las imágenes del policía roceando gas pimienta sobre estudiantes en California o sobre los patovicas de Piriápolis. Por otra parte, que en todos estos casos los responsables inmediatos hayan sido legal o socialmente sancionados por sus crímenes y que esto haya ocurrido porque las imágenes fueron divulgadas es un mérito de ese “modelo de comunicación” “que todo lo ve y lo cuenta”. En cuanto a los responsables no inmediatos, ninguno se libra de la sanción social y, ahora, global, aunque zafen de los tribunales. El refrán que dice “qué le hace una mancha más al tigre”, se equivoca. Cuando los crímenes se documentan y si divulgan hay consecuencias de corto plazo y hay consecuencias de largo plazo.

La abundancia de imágenes documentales que se deriva de los cambios tecnológicos quizás sea un dolor de cabeza para los fotógrafos profesionales que vemos redefinido nuestro coto. Ya no basta con que tengamos la foto porque muchos la tendrán. O tendrán otras parecidas. Cada día se espera de nosotros algo más que haber estado allí. Lo que no veo, al menos en los casos referidos, es cómo la divulgación de las imágenes de ese “periodismo ciudadano” podría ser perjudicial para el conjunto de la sociedad. Es cierto que las imágenes son mudas y fragmentarias: pequeños cuadros silenciosos capturados en fracciones de segundo. Necesitan relatos que les den sentido. No pueden prescindir de las palabras. Pero tampoco las palabras pueden decir lo que las imágenes “dicen”. Sin fotos y sin videos, la impunidad sería mayor de lo que es. Cuando salen a la luz nadie, ni siquiera el presidente de los Estados Unidos, puede hacerse el distraído y las consecuencias vendrán. Un mundo sin fotos, o un mundo en el que ya no podamos confiar en las fotos, me daría terror. No importa quién las tome.

Ricardo Antúnez

Sobre PERIODISMO CIUDADANO Y SIN SENTIDO (la diaria, 10-02-2012)

Mauricio,

tu nota “Fotoperiodismo ciudadano y sin sentido” (Mauricio Bruno, la diaria, 10-02-2012) expresa un malestar que no termino de entender. Lo que las imágenes que mencionás disparan no es sólo show mediático, morbo y “simulacros comunicativos”. En lo que a mucha gente concierne las fotografías tomadas en la cárcel de Abu Grahib pueden ser “fácilmente decodificadas como la acción destructiva del imperialismo estadounidense”. El video de los soldados uruguayos en Haití como prueba de que nuestro ejército sigue enfermo de sadismo y de que eso es inseparable del modo como hemos procesado sus crímenes del pasado. Otros discursos podrían articularse en torno a las imágenes del policía roceando gas pimienta sobre estudiantes en California o sobre los patovicas de Piriápolis. Por otra parte, que en todos estos casos los responsables inmediatos hayan sido legal o socialmente sancionados por sus crímenes y que esto haya ocurrido porque las imágenes fueron divulgadas es un mérito de ese “modelo de comunicación” “que todo lo ve y lo cuenta”. En cuanto a los responsables no inmediatos, ninguno se libra de la sanción social y, ahora, global, aunque zafen de los tribunales. El refrán que dice “qué le hace una mancha más al tigre”, se equivoca. Cuando los crímenes se documentan y si divulgan hay consecuencias de corto plazo y hay consecuencias de largo plazo.

La abundancia de imágenes documentales que se deriva de los cambios tecnológicos quizás sea un dolor de cabeza para los fotógrafos profesionales que vemos redefinido nuestro coto. Ya no basta con que tengamos la foto porque muchos la tendrán. O tendrán otras parecidas. Cada día se espera de nosotros algo más que haber estado allí. Lo que no veo, al menos en los casos referidos, es cómo la divulgación de las imágenes de ese “periodismo ciudadano” podría ser perjudicial para el conjunto de la sociedad. Es cierto que las imágenes son mudas y fragmentarias: pequeños cuadros silenciosos capturados en fracciones de segundo. Necesitan relatos que les den sentido. No pueden prescindir de las palabras. Pero tampoco las palabras pueden decir lo que las imágenes “dicen”. Sin fotos y sin videos, la impunidad sería mayor de lo que es. Cuando salen a la luz nadie, ni siquiera el presidente de los Estados Unidos, puede hacerse el distraído y las consecuencias vendrán. Un mundo sin fotos, o un mundo en el que ya no podamos confiar en las fotos, me daría terror. No importa quién las tome.

Ricardo Antúnez

lunes, 14 de noviembre de 2011

Gente,
si alguien puede pasarle este link a APU, no tengo el mail conmigo.
Mariana M. está ahora contactando a ARGU.
Es sobre una carta al Embajador de Chile en Argentina sobre agresiones a fotorreporteros y proyecto de ley infame.
A difundir.

http://www.argra.com.ar/2008/noticias.php?id_noticia=339

viernes, 11 de noviembre de 2011

Blog



Hola a todos. Quisiera compartir el blog que estoy realizando con actualizaciones diarias del trabajo que vengo desarrollando. A quienes lo deseen pueden acceder haciendo click en el título.
En portada publico alguna imagen de un trabajo en proceso, fotos sueltas o empleo el blog como borrador.
Además pueden seguir el desarrollo del proyecto del Circo de Vietnam. Los últimos tres años he viajado varios meses cada año y pronto comenzaré a publicar en mi sitio web alguna de las historias.
El tema de esta semana en el blog es China.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

S. Salgado y la era digital.


Me sorprende la resistencia que tiene Sebastian Salgado en ciertos ámbitos, siendo criticado muchas veces de forma desproporcionada en comparación con otros fotógrafos.
Este articulo llamado "La doble traición de Sebastiao Salgado" se pone en valoración el uso de filtros en sus imágenes digitales para simular el grano de la película.
Sus imágenes son increíbles, y seguramente su usará un iphone seguirían siendo buenísimas.


miércoles, 26 de octubre de 2011

Inauguro exposición hoy!!


Hoy a las 19hs en el Espacio Cultural Contemporaneo-Fundación Fundación Unión (Plaza Independencia 737)voy a estar inaugurando mi exposición "Obreros de la Paz", sobre la Comunidad de Paz de San José de Apartadó. 20 fotos color impresas a 90x60.
Espero verlos por ahí!!

domingo, 23 de octubre de 2011

Amigos, vean lo que es bueno


MARTIN CHAMBI - FOTOGRAFÍAS DEL SUR ANDINO DEL PERÚ (1920-1950)

El MAPI presenta, en el marco de Fotograma 11, una serie de 53 fotografías -en gran formato- de Martín Chambi (1891-1973), que forman parte de una exposición internacional itinerante, exhibida anteriormente en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Martín Chambi, de origen indígena, nacido en el sur del Perú, es considerado una de las figuras más relevantes de la fotografía americana. Reconocido por sus fotos de profundo testimonio social, histórico y étnico, ha retratado profusamente a la sociedad agraria y urbana de los Andes peruanos.

viernes, 19 de agosto de 2011

Audiovisual/corto Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Estimados,

Con mucha satisfacción les cuento que está disponible el audiovisual/corto en base al trabajo que hice en la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, en Antioquia, Colombia. Para los que no están enterados, estuve en octubre pasado allá, haciendo un fotoreportaje y dándoles un tallercito de foto digital básica. La Comunidad de Paz es una comunidad campesina que hace 14 años viene reclamando se respete su condición de civiles no-partícipes del conflicto armado, postura que en estos años les ha causado más de 180 muertos a manos del ejército, paramilitares y guerrilla.
El audiovisual, realizado junto a Daff Schneydher en armado y postproducción, lo pueden ver online acá:

Obreros de la PAZ / Comunidad de Paz de San José de Apartadó from Agustin Fernandez Gabard on Vimeo.



Desde ya les agradezco su difusión, como decían miembros de la Comunidad en uno de sus más recientes comunicados de prensa “La fuerza moral de mucha gente en el mundo que nos acompaña con la solidaridad inquebrantable de su espíritu, nos anima a seguir haciendo de nuestros principios, sostenidos entre baños de sangre, una brizna de esperanza en una humanidad con dignidad.”

Saludos,


Agustín

viernes, 12 de agosto de 2011

sábado, 30 de julio de 2011

Shomei Tomatsu


Tapa del libro Nagasaki 11:02, de Shomei Tomatsu, 1966.

“Sueño con un nuevo tipo de cámara conectada directamente a la corteza cerebral. No más grande que un par de lentes ni más pesada que un sombrero. Funcionaría de continuo, ajustando automáticamente la velocidad de obturación, la apertura, el foco y moviendo el zoom de lo más cercano a lo más lejano. Bastaría con que el fotógrafo pensara que quiere fotografiar determinada cosa. La película se rebobinaría automáticamente y podríamos tomar mil fotos sin cambiarla. Sería tanto en blanco y negro como en color. No sería posible registrar al mismo tiempo el lugar donde uno se encontrara, pero sí el día y la hora de cada foto, que quedaría registrada en el borde del film, automáticamente (…) Con esta cámara acoplada a mi cuerpo dispararía y dispararía y dispararía…” (Shomei Tomatsu, 1968).

Quizás muchos de nosotros imaginamos alguna vez que llegaría un día en que podríamos tomar fotos sin necesidad de una cámara. Pero en 1968 los sueños realizados de la tecnología hacían menos probable semejante ilusión. Cincuenta años más tarde el sueño del fotógrafo japonés Shomei Tomatsu (1930) es realidad en todo, salvo en la conexión directa al cerebro. Y allí dónde pone un freno a su fantasía – “no sería posible registrar al mismo tiempo el lugar donde uno se encontrara” – las nuevas cámaras superan su imaginación ya que un paneo de video realizado con el mismo aparato, más el GPS incorporado, dan hoy el lugar exacto de cada toma. Quizás algún ingeniero japonés leyó este texto de Tomatsu y dedujo de allí el plan de investigación de la industria para las próximas décadas. Si esto es lo que un fotógrafo como él desea – habrá pensado – esto es lo que debemos conseguir. Shomei, por su parte, fiel a sus deseos, recorre ahora las calles con una Canon G10, o al menos así se lo ve en Youtube.