1. El año pasado nos reunimos en APU. Nos conocimos un poco mejor, nos sentimos más solidarios entre nosotros, sacamos algún comunicado público, participamos en el evento Imagen 2007, defendimos el caso Nancy Urrutia.
2. La negociación sindical via APU continuó su marcha, con recuperación salarial y demás.
3. Independientemente de críticas legítimas que podamos hacer, APU es una herramienta válida y exhortamos a todos los fotógrafos que trabajen en medios de prensa a afiliarse.
4. Vimos, también, que la mayoría de nosotros trabajamos de manera independiente. En el mediano plazo, integrar la plantilla de un diario es una situación transitoria. Los sueldos son bajos. Por eso hacemos notas, cubrimos eventos, participamos en producciones publicitarias o de modas, vendemos fotos de archivo por nuestra cuenta.
5. Esta actividad, que es muy importante para nosotros, carece de toda organización:
a) No tenemos una tabla de tarifas mínimas que nos sirva como referencia y como respaldo ante nuestros clientes.
b) Algunos tenemos empresas unipersonales, otros pedimos facturas, generando una forma desigual de competencia entre nosotros.
c) No tenemos instrumentos colectivos, como una sencilla página web que contenga una guía de fotógrafos, que nos ayuden a comunicarnos con potenciales clientes.
d) No realizamos actividades que promuevan nuestra profesión.
e) No negociamos convenios con proveedores.
f) No tenemos quien nos asesore contable y jurídicamente, si fuera necesario.
g) No tenemos modelos de contratos para vender nuestras fotos, o para trabajar con modelos o personas que fotografiamos eventualmente.
h) No enseñamos a los jóvenes que año a año salen de las escuelas de fotografía cómo vender su trabajo sin distorsionar los precios y las reglas de juego. Es decir, no tenemos política de inclusión de los jóvenes en la profesión a la vez que producimos todos los años nuevos fotógrafos.
i) No mantenemos vínculos con organizaciones similares de otros países que nos permitan tener referencias comunes y aprender de quienes tienen un mayor desarrollo.
j) En resumen, no somos una profesión organizada. En todos estos asuntos, estamos en cero.
6) Por razones que muchos de nosotros desconocemos porque son históricas, las organizaciones de fotógrafos dejaron de ser representativas. La ARGU y la Asociación de fotógrafos profesionales no nos convocan.De repente no conocemos a nadie que las integre.
7) Hay, por lo tanto, un conjunto de cosas por hacer en la dirección de organizar y regular nuestra profesión de fotógrafos independientes. Ya el año pasado habíamos identificado este asunto. El propósito es crear un contexto de trabajo más conveniente para todos.